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SAN JOSÉ ESCUCHADOR DE LA PALABRA DE DIOS (1 de 6)

Escuchar con amor a los demás es una hermosa obra de misericordia. Zenón de Elea dijo hace dos milenios que “tenemos dos oídos y una sola boca, porque el oír es el doble de necesario y dos veces más difícil que hablar” . Debemos reflexionar sobre esta frase y actuar según ella. En el libro del Eclesiástico leemos: “Sé pronto para oír y lento para dar respuestas” (Ecli 5,11).

MARÍA Y JOSÉ SEMEJANTÍSIMOS

A cualquiera se le alcanza que si el matrimonio de María y José es un matrimonio predestinado por Dios desde la eternidad y realizado por el Espíritu Santo, que los casó, han de ser muy semejantes, muy iguales, que entre ellos tiene que haber una semejanza extraordinaria, y así es en verdad. Un autor del siglo XVII la expone con estas palabras:

ENGRANDECIMIENTO DE SAN JOSÉ (3 de 3)

Y todo este inmenso caudal de gracia y de virtudes lo fue desarrollando san José admirable y maravillosamente en la vida de familia con Jesús y con María. Le podemos aplicar, pero en grado supremo con relación a todos los demás santos, lo que dice san Juan de la Cruz: “Y porque con esta gracia ella (el alma) está delante de Dios engrandecida, honrada y hermoseada, como habemos dicho, por esto es amada de él inefablemente. De manera que si antes que estuviese en su gracia –esto no se da en san José porque siempre estuvo en la gracia de Dios y en verdad suma y plena- por sí solo la amaba, ahora que está en su gracia –y en san José en grado sumo después de María-  no solo la ama por si sino también por ella. Y así, enamorado de su hermosura, mediante los efectos y obras de ella, ahora sin ellos, siempre va él comunicando más amor y gracias, y como la va honrando y engrandeciendo más, siempre se va más prendando y enamorando de ella” (CE c.33,7). No dejó Dios de derramar gracias s...

ENGRANDECIMIENTO DE SAN JOSÉ (2 de 3)

San José, Bartolomé Esteban Murillo ¿Quién puede imaginar los abismos de gracia, santidad y virtudes que Dios y el Espíritu Santo derramaron en la persona de san José? Nadie. Excede toda imaginación y ponderación. Un predicador del siglo XVII, Ignacio Coutiño, dominico, prendado ante la inmensa grandeza de san José la aplica estos calificativos, ponderativos: gloriosísimo, santísimo, virgen purísimo, sacratísimo, amantísimo de Dios, superlativamente querido de Dios, ilustrísimo, santo de mi alma, José divino, padre, superior y dueño de la casa de Dios; Jesús, María y José, y vale más esta casa que manda José que todo el resto de la Iglesia. Ningún otro santo llegó a dignidad tan soberana.

ENGRANDECIMIENTO DE SAN JOSÉ (1 de 3)

San José es hechura de Dios Padre y de su Espíritu Santo. Los evangelios narran sencillamente la realización de lo determinado por Dios Padre en el Decreto eterno de la salvación de los hombres: que su Hijo se encarnaría, sería engendrado y nacería virginalmente del seno de una Virgen desposada con un hombre llamado José de la casa de David, y el nombre de la Virgen era María. (Lc 1,17). Si María entra en el Decreto salvador de Dios, entra de igual manera san José, su esposo. Y, como es hechura de Dios y de su Espíritu Santo la Virgen María, persona singular y única, benditísima entre las mujeres, así lo es también san José, persona singular y única después de María, benditísimo entre los hombres. Y si en la plenitud de los tiempos elige a José por esposo de la Virgen María es porque así estaba, y tal como estaba, predestinado desde toda la eternidad.

LA SAGRADA FAMILIA, LA TRINIDAD DE LA TIERRA (3 de 3)

Ámbito de Peter Paul Rubens,m1620, Museo Metropolitano de Arte, N.Y. Y por eso decimos que la casa de Nazaret es el cielo, porque ¿qué es el cielo?, es la situación gloriosa en la que solo priva el amor en el grado sumo que, cada glorificado puede tener. Y en la casa de Nazaret solo reina el amor, el amor perfecto, el amor divino de Jesús, María y José, el tesoro de inestimable valor, el don realmente de Dios del más extremado aprecio y muy aventajado sobre las perlas preciosas. María es la perfecta virgen, la perfecta madre y la perfecta esposa, “y con tanta perfección guardó las leyes del matrimonio como las de la castidad” (josefina, libro 1, cap. 4, pág. 36). Y la ley del matrimonio es el amor, y María amó a su esposo con los abismos de amor que el Espíritu Santo había derramado en su corazón. Y José ha amado a María como jamás esposo alguno ha amado a su mujer. La ha amado con un amor purísimo, virginal, intensísimo y total, está ya viviendo su cielo en la tierra. También ...

LA SAGRADA FAMILIA, LA TRINIDAD DE LA TIERRA (2 de 3)

    En segundo lugar, en esta Trinidad de Jesús, María y José hay que observar que, como en la SS. Trinidad del cielo son tres los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y los tres son uno, como dice San Juan (1 Jn 5). Así en la tierra son tres los testigos de la inmensa bondad de Dios, los mayores sin excepción, Jesús, María y José que por el vínculo de la caridad son uno, un corazón y un alma, y como en el misterio de la Trinidad no se reconoce una cuarta persona consustancial a las tres, así en la Trinidad de la tierra no se admite ninguno igual a ellos.

LA SAGRADA FAMILIA, LA TRINIDAD DE LA TIERRA (1 de 3)

   Parece Ser que el primero que ha aplicado a la Sagrada Familia de Nazaret el calificativo de Trinidad de la tierra fue el gran Canciller de la Universidad de Paris, Juan Gersón (1363-1429) en el sermón de la Natividad de la Virgen en el concilio de Constanza (1414-1418), sermón eminentemente y muy laudatoriamente josefino, con estas palabras  muy exultantes de la misma: ”Desearía que me saliesen las palabras para explicar un misterio tan alto y escondido desde los siglos, la Trinidad de Jesús, María y José tan digna de admiración y de veneración” (En la cuarta consideración). Como no encuentra palabras para explicarlo abandona el intento.

MARÍA CAUSA DE NUESTRA ALEGRÍA 3

          ¿Cómo vivimos la alegría cristiana? Dice el Señor por el profeta Isaías: Estaré siempre alegre, me gozo plenamente en el Señor, porque me ha vestido ropas de salvación (Is 61,10). Quizás nos falta eso en que abunda el profeta. Leí hace tiempo en un escritor: ¿Por qué muestras eucaristías no consiguen que salgan de nuestras iglesias oleadas de alegría? ¿Cómo puede haber cristianos que se aburren de serlo? Que dicen que el Evangelio no les dice nada. Y, sobre todo, qué le diremos a Cristo el día del juicio cuando nos pregunte: ¿Qué habéis hecho de mí y vuestro gozo?           Pon una flor en tus labios y será siempre primavera. La flor primaveral de la alegría es lo que tenemos que vivir, comunicar y contagiar. Si es una obra de misericordia consolar al triste, lo es mucho más excelente procurar que no    caiga en la tristeza. Ser siempre ángeles de paz y de alegría. San Juan de la Cruz, el S...

MARÍA CAUSA DE NUESTRA ALEGRÍA 2

Estamos llamados a la alegría, estad siempre alegres, así nos quiere Jesús:  he dicho estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada  (Jn 17,13) Y les desea esta alegría en las persecuciones y demás pruebas:  Bienaventurados seréis cuando os injurien y persigan y digan con mentira contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será      grande en el cielo  (Mt 5,11-12). A su vez san Pablo nos dice:  Alegraos siempre en el Señor. De nuevo os lo digo, alegraos en el Señor y vuestra bondad, amabilidad sea conocida de todos los hombres . (Fil 4,4). Os doy mi gozo, mi alegría, quiero que seáis testigos de mi Resurrección, la fiesta suprema del cristiano, fiesta de alegría eterna.

MARÍA CAUSA DE NUESTRA ALEGRÍA

Entre los muchos títulos con que honramos a la Virgen María del Carmen esta el de María causa de nuestra alegría, título y realidad de una enorme importancia y actualidad, porque estamos viviendo en un mundo dolorido y triste. El mundo está triste ¿qué tendrá el mundo? Nunca se ha disfrutado de tantos bienes y placeres, nunca la técnica ha llegado tan lejos, ni el refinamiento a tantos aspectos de la vida, hemos alcanzado otras altísimas de disfrute, hemos logrado crear la filosofía y la teología del ocio, se ha procurado rodear la jubilación de un rosario de disfrutes.

SAN JOSÉ EVANGELIZA POR LA ORACIÓN Y LA VIDA

Sin duda el medio más eficaz de evangelización es la oración, que es amar, y unida al sacrificio, todo lo alcanza de Dios. Es el caso ejemplarizante de Santa Teresita del Niño Jesús que desde el retiro y soledad en su convento de Lisieux convirtió muchas más almas que muchos misioneros juntos.

LA VIRGEN DEL CARMEN DEL ESCAPULARIO (2 de 2)

            Las apariciones de María a nivel de Iglesia universal y de iglesias particulares, como Lourdes, Fátima no son más que manifestaciones de su amor materno, de su preocupación por sus hijos, respondiendo a la fe grande de las personas y de las iglesias con su poder de intercesión y con su misericordia sin límites.          Y así es el escapulario: manifestación y memorial de una protección y amor especial ante la fe de una plegaria confiada y urgente. Lo fue entonces y lo sigue siendo ahora y lo será siempre porque el escapulario de la Virgen del Carmen tiene una historia de fe y amor, de protección y poder misericordioso larga y gloriosa. Y si por sus frutos los conoceréis, como dijo Jesús, el escapulario, la devoción a María manifestada en el escapulario, que debe colocarse entre las devociones marianas en primer lugar y que, por su misma sencillez y al alcance de todos, y por los abundantes...

LA VIRGEN DEL CARMEN DEL ESCAPULARIO (1 de 2)

          La devoción y amor la Virgen María del Monte Carmelo es una de las más ricas herencias que los pocos religiosos que pudieron escapar a la persecución sarracena trajeron de la tierra de Jesús a Europa en el siglo XIII. Aquellos santos varones habían escuchado, meditado y vivido las palabras de Jesús en la cruz: He ahí a tu madre e hicieron a María su madre singular hasta tal punto que el Carmelo desde sus orígenes es todo de María. María se movía por el eremitorio como verdadera y solícita madre.

CONSAGRACIÓN A MARÍA

He ahí a tu Madre: Cuando escuchamos estas palabras las entendemos cargadas de un contenido riquísimo que se ha ido agrandando a lo largo de los siglos de la Iglesia, por las intercesiones de misericordia de María. Sí, María es mi madre y como expresión de su amor de madre me ha entregado el santo Escapulario en las manos de san Simón Stock. Me lo ha regalado como signo de mi consagración a Ella. El Escapulario es una hoguera de amor encendida de una chispa salida del corazón inmenso de María, reconociendo en él la consagración al Corazón Inmaculado de María. El Escapulario me recuerde en mi consagración a Ella que es mi Madre amorosísima y generosísima. Y como Madre que me quiere siempre junto a Ella, me ha regalado el don del Escapulario, como prenda de su amor, con él ha querido asegurar mi salvación eterna y el estar siempre con Ella. Salvación que tengo asegurada ya en la vida por su promesa ¿Qué es la vida eterna? La vida eterna es que te conozcan a ti, el único Dios ver...