Ámbito de Peter Paul Rubens,m1620, Museo Metropolitano de Arte, N.Y. Y por eso decimos que la casa de Nazaret es el cielo, porque ¿qué es el cielo?, es la situación gloriosa en la que solo priva el amor en el grado sumo que, cada glorificado puede tener. Y en la casa de Nazaret solo reina el amor, el amor perfecto, el amor divino de Jesús, María y José, el tesoro de inestimable valor, el don realmente de Dios del más extremado aprecio y muy aventajado sobre las perlas preciosas. María es la perfecta virgen, la perfecta madre y la perfecta esposa, “y con tanta perfección guardó las leyes del matrimonio como las de la castidad” (josefina, libro 1, cap. 4, pág. 36). Y la ley del matrimonio es el amor, y María amó a su esposo con los abismos de amor que el Espíritu Santo había derramado en su corazón. Y José ha amado a María como jamás esposo alguno ha amado a su mujer. La ha amado con un amor purísimo, virginal, intensísimo y total, está ya viviendo su cielo en la tierra. También ...