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Mostrando las entradas etiquetadas como La Sagrada Familia en el Evangelio

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (9 de 9)

Un aspecto muy concreto: los emigrantes Se contempla a la Sagrada Familia en otros aspectos, sacándolos de la semilla germinal del Evangelio, que las circunstancias de los tiempos hacen semejantes a los que vivió la Familia de Nazaret. En los tiempos que corremos ocupa un lugar destacado el aspecto de las familias emigrantes. Se trata de un fenómeno que ha adquirido proporciones mundiales. Por eso la Sagrada Familia, como primera familia que tuvo que emigrar a tierra extranjera, como lo hiciera muchos siglos antes la familia de la que ella procedía, se convierte en modelo e icono de todas las familias emigrantes. Así lo ha visto la Iglesia y lo ha pregonado por boca de sus representantes. Cada año dedica un día al emigrante y con esa ocasión o el Papa o la Congregación romana correspondiente, promulga un documento en el que siempre aparece la Sagrada Familia de Nazaret como ejemplar y modelo de las familias emigrantes. El último documento el publicado por el Papa Benedicto XVI ...

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (8 de 9)

Pero estas, podemos decir, que son palabras aisladas. Hay que aguardar hasta el siglo XVII para que la Sagrada Familia como una entidad por sí misma, como unidad de vida y objeto de culto, veneración y devoción adquiera carta de ciudadanía y se universalice. A partir de este siglo, son cada día más los santos, suscitados por el Espíritu Santo, que centran en ella su atención y su alma para hacerla vida de su vida y objeto y fuerza de su apostolado, y surgen nuevas congregaciones religiosas, familias religiosas que toman su nombre y se consagran a la Familia santa de Nazaret, y crece y se desarrolla e intensifica  el culto, la veneración y la devoción a la Sagrada Familia y, con la fuerte y sentida veneración de la misma, se revaloriza en su aspecto salvífico y redentor el trabajo, y en este culto, veneración  y devoción se la contempla como el ideal y ejemplo de las virtudes cristinas familiares, hoy tan desvalorizadas y atacadas por los mismos que debían defenderlas y pr...

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (7 de 9)

Una semilla que se desarrolla Esta es la semilla sembrada por el Espíritu Santo, y trasmitida por los apóstoles, en el corazón de la Iglesia para que la guarde y la cultive bajo su guía y dirección. Esta es parte del depósito de la fe, trasmitida por los apóstoles, que fue creciendo en la Iglesia con la inspiración del Espíritu de Jesús, es decir, creció su comprensión cuando los fieles la han contemplado y estudiado en sus corazones (cfr Lc 2,19.51), cuando han entendido íntimamente las realidades espirituales que han experimentado y cuando la han predicado carismáticamente los obispos (DV 8)

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (6 de 9)

Cada uno de los Tres En el aspecto moral religioso, José es presentado como el hijo de David , el varón de María, justo, es decir, cabal, perfecto en todo, atado a la voluntad del Padre del cielo, apenas recibe una orden la pone en práctica. El Evangelio, lo presenta como el santo silencioso, ya que ni una palabra suya en el Evangelio, solo la de pronunciar el nombre de Jesús en el rito de la circuncisión, que vale por todas las palabras. No habla, pero hace, actúa.

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (5 de 9)

De la vida de Nazaret sólo recuerda dos hechos. En primer lugar, da a entender que la familia de Jesús, María y José son una familia en todo normal y corriente en todos los aspectos; familiar, laboral y religioso. De José dice que era artesano, carpintero, sin precisar nada más.

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (4 de 9)

Un dato especial que va configurando a esta familia nazaretana es la llegada de unos Magos de Oriente que vienen buscando al Niño para adorarlo y al encontrarle en Belén con su Madre y San José, a quien silencia el evangelio, le ofrecen oro, incienso y mirra y prosternados le adoraron. Qué pensaron José y María de esta adoración y ofrecimiento de los magos nada nos dice el evangelista (Mt 2,11), cuando ante la llegada de los pastores y escuchar lo que decían del Niño se maravillaron (Lc 2,18).

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (3 de 9)

De otra parte, de los relatos evangélicos se desprende que esta familia vive como cualquier otra familia de Nazaret. Y así, cuando el Emperador romano manda que se haga un censo de toda la población y que cada uno vaya a empadronarse en su lugar de origen, José, con María embarazada del Hijo de Dios, camina los cien kilómetros que separan Nazaret de Belén para cumplir la orden del Emperador. Al llegar a Belén y no encontrar lugar en el mesón tiene que recogerse en una cueva que encuentra en los alrededores del pueblo. Y estando en la cueva a María le llegó la hora de dar a luz a su hijo y allí nació de ella Jesús, como le llamara el ángel con anterioridad. Así de escuetamente narra el evangelista el nacimiento del Salvador del mundo. Nada dice de la reacción de José y María ante el nacimiento del Hijo de Dios. Que viene a salvar al mundo. Solamente que su madre lo envolvió en pañales y le recostó en el pesebre y cuando llegó el tiempo de la circuncisión a los ocho días del na...

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (2 de 9)

En la Iglesia mozárabe múdejar de S. Bartolomé Toledo La familia de Nazaret Comencemos por anotar que la expresión Sagrada Familia, Santa Familia, aplicadas a la familia de Nazaret, no aparecen ni en el Evangelio ni en el resto de los escritos del Nuevo Testamento. En estos podemos decir que es desconocida totalmente. Son calificativos, por otra parte, apropiadísimos, que no aparecen hasta el siglo XIV de la era cristiana.

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (1 de 9)

  Si en los planes de Dios la familia es “la escuela del más rico humanismo” (GS 52), si “el futuro de la humanidad se fragua en la familia” (FC 86), si “contra la llamada cultura de la muerte, la familia constituye la sede de la cultura de la vida” (CA 39), merece la pena que volvamos los ojos a la familia de Nazaret, constituida por Dios como prototipo e icono de todas las familias, tal como aparece en el Evangelio, la familia cristiana por antonomasia, movida en todo por el querer de Dios. En palabras de Pablo VI, peregrino en Tierra Santa, el 5 de enero de 1984: “Que Nazaret nos enseñe el significado de la familia, su comunión de amor, su sencilla y austera belleza, su carácter sagrado e inviolable, lo dulce e irremplazable que es su pedagogía y lo fundamental e incomparable su función en el plano social” . P. Román Llamas ocd