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Mostrando las entradas etiquetadas como Por qué no había sitio para ellos en la posada

POR QUÉ NO HABÍA SITIO PARA ELLOS EN LA POSADA PDF

Por qué no había sitio para ellos en la posada 8 de 8

  Almas altamente contemplativas, María y José –y el nacimiento del Hijo de Dios es momento de altísima contemplación- necesitan estar a solas y en silencio, porque el alma contemplativa” ha de ser amiga de la soledad y el silencio, que no sufre compañía de otra criatura; ha de poner el pico al aire del Espíritu Santo” ( D 125). ¿Cómo pudieran estarlo en medio del bullicio del mesón?          De esta manera lo que a los ojos y a los juicios de los hombres resultaba una humillación y un desdoro se convierte, al cumplirse los designios de Dios, en un timbre de gloria y en un honor, que no son las cosas las que hacen grandes a las personas sino las persona las que engrandecen y dan calidad a las cosas. ¿Qué cosa más abyecta, más infame que la cruz? Y Jesús la ha convertido en el mayor timbre de gloria –no me glorío sino en Cristo crucificado- en el mejor tesoro. Quien posee la cruz, posee un tesoro, escribe San Andrés de Creta.   ...

Por qué no había sitio para ellos en la posada 7 de 8

                 Los instantes   en torno al nacimiento de Jesús tenían que ser momentos de oración intensa, de alta contemplación y adoración, y, como dirá más tarde Santa Teresa, maestra de oración, “pasa con tanta quietud y tan sin ruido todo lo que el Señor aprovecha aquí al alma y la enseña, que parece es como en la edificación del templo de Salomón, adonde no se había de oír ningún ruido (3Rey 8,7), así en este templo de Dios, en esta morad suya sólo él y el alma se gozan con grandísimo silencio” 7M 3,11).            Para este momento de oración y adoración María y José necesitaban soledad y silencio que no podían tener en un sitio en el mesón. Para José y María fue una gracia singular encontrar aquella cueva bendita que pronto se convirtió en lugar de veneración universal de oración silenciosa y pacífica.          El nacimiento del ...

Por qué no había sitio para ellos en la posada 6 de 8

          Según esta interpretación de las palabras: porque no había sitio para ellos en el mesón, San Lucas ha querido aludir y resaltar expresamente la delicadeza y exquisitez de espíritu y de alma de José y María. Sabedores del misterio que se realiza en el nacimiento del Mesías Salvador quieren conservarlo en toda su intimidad silenciosa. No quieren exponer a la mirada de gente extraña el momento maravilloso del parto de María. Es un momento trascendente, único para ellos y quieren vivirlo a solas con el Padre del cielo y el Espíritu Santo, autor de ese complejo mistérico. A solas y en celada.            No quieren que nada ni nadie les entorpezca vivir ese instante de suma intimidad, de suma adoración, éxtasis de amor, al recién nacido. No quieren que nadie sea testigo, más que Dios, de las efusiones y desahogos de sus purísimos corazones para con el hijo recién nacido. Quieren vivir en espontaneidad so...

Por qué no había sitio para ellos en la posada 5 de 8

               San José y la Virgen nos enseñan que en situaciones límite hay que confiar plenamente en Dios y abandonados en sus brazos, usar la fe y la razón para encontrar las soluciones pertinentes. Porque Dios no obra por caminos extraordinarios sino por los caminos trillados, aunque sea para llevar a cabo la obra más maravillosa de su amor. Dios pone en el camino el misterio, te revela que se va a realizar el misterio, pero deja los modos y maneras de llevarlo a cabo a la discreción, a la prudencia y sentido común, a la virtud del interesado. Los caminos de Dios son tan distintos de nuestros caminos, como sus pensamientos de nuestros pensamientos. San José y la Virgen lo habían leído en el profeta Isaías (Is 55,8-9). Ellos los seres más santos, más admirables en santidad y gracia, no son una excepción, son un ejemplo.            O quizás hay que interpretar las palabras evangélicas desde ...

Por qué no había sitio para ellos en la posada 4 de 8

           ¿Cuál es la actitud de María y de José?   Son sabedores de que el que nace del seno de María es el Mesías Salvador del mundo. Así se lo ha dicho el ángel a María (Lu 1,32-33), y así se lo ha dicho el ángel a José (Mt 1,21). Y a pesar de este conocimiento no piden al Señor un milagro o providencias especiales, ni se quejan a él; son los pobres de Yahvé que lo confían todo a él y en él. Saben que la providencia de Dios todo lo gobierna (Sap 14,3). Para ellos todo es gracia de Dios Padre, todo providencia amorosa.           Si hubiesen mirado el suceso desde la razón y la lógica humana no lo hubiesen comprendido, pero ellos se mueven en un campo de sobrenaturalismo, en todo son solamente guiados por el Espíritu Santo, el mismo que ha anunciado a María con anterioridad que de ella va a nacer el Salvador, y bajo esta guía aceptan los designios de Dios de que nazca por caminos de humildad y humilla...

Por qué no había sitio para ellos en la posada 3 de 8

           Lucas traslada al nacimiento de Jesús en una cueva y reclinado en un pesebre lo que el mismo Jesús vivirá de una manera consciente y responsable más tarde en su vida pública, donde el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.          Al nacer en una cueva con un pesebre, porque no había sitio para ellos, para los tres, en un lugar acomodado, significa que el Hijo de Dios viene en son de paz. Nada de imposición y avasallamiento, ni siquiera exigiendo un lugar decoroso y digno según los juicios de los hombres. Pero el comportamiento de Dios es totalmente, diametralmente opuesto al de los hombres. Nace donde le dejan los hombres. Vino a los suyos y los suyos no le recibieron, no le dieron casa y acogida.   Nace pobre, humilde, impotente menesteroso e incapaz de nada. En todo depende de los cuidados de su madre y de su padre. No se vale de sí mismo para nada. Su madre tiene que f...

Por qué no había sitio para ellos en la posada 2 de 8

         Y estando allí, a María se le cumplieron los días del parto y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en el mesón (Lc 26-8).                  ¿No es Dios Padre providente y amoroso quien todo lo guía y ordena sabia, suave y ordenadamente? ¿Cómo, entonces, no hace encontrar a José un lugar acomodado y digno según los parámetros del pensar de los hombres para que nazca su Hijo? ¿Por qué ha querido que José no encuentre más que una cueva con un pesebre donde María reclinase a su Hijo recién nacido? Porque por tres veces (v. 6.12.16) repite San Lucas que el Niño fue reclinado en el pesebre, lo que significa que se trata de un hecho que se debe a la iniciativa divina. En este sentido la cuna-pesebre no es un detalle banal sino altamente significativo, expresa el escudo gentilicio del Masías recién nacid...

Por qué no había sitio para ellos en la posada 1 de 8

  Lo que sigue no es una exposición exegética sobre las palabras de Lucas sino sencillamente una meditación navideña y sobre el hecho que encierran y que en la pluma del evangelista no son más que la sencilla constatación de un hecho sin sobreentendido más o menos dramático.            San Lucas escribe estas palabras para justificar por qué Jesús nació en una cueva con un pesebre. Por qué no encontraron un sitio en el katalyma, término genérico que puede significar o un lugar donde podía uno detenerse, soltar las caballerías y pasar una o varias noches, o una casa de acogida de las sinagogas o la posada para las caravanas, el kahn. San Lucas se expresa de una manera general y vaga: por qué no había sitio para ellos en un lugar más o menos acomodado, Jesús nació en una cueva y fue reclinado en un pesebre.          El relato donde leemos estas palabras es bien conocido. El Emperador ha...