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LA VIRGEN DEL CARMEN DEL ESCAPULARIO (2 de 2)


           Las apariciones de María a nivel de Iglesia universal y de iglesias particulares, como Lourdes, Fátima no son más que manifestaciones de su amor materno, de su preocupación por sus hijos, respondiendo a la fe grande de las personas y de las iglesias con su poder de intercesión y con su misericordia sin límites.

         Y así es el escapulario: manifestación y memorial de una protección y amor especial ante la fe de una plegaria confiada y urgente. Lo fue entonces y lo sigue siendo ahora y lo será siempre porque el escapulario de la Virgen del Carmen tiene una historia de fe y amor, de protección y poder misericordioso larga y gloriosa. Y si por sus frutos los conoceréis, como dijo Jesús, el escapulario, la devoción a María manifestada en el escapulario, que debe colocarse entre las devociones marianas en primer lugar y que, por su misma sencillez y al alcance de todos, y por los abundantes frutos de santidad que aporta, se halla extensamente divulgada entre los fieles cristianos, en palabras del Papa Pío XII ha hecho correr por el mundo un río caudaloso de gracias y bendiciones de María. Se necesitarían muchas páginas para recoger su historia larga y gloriosa de gracia y bendiciones y de misericordia de María, tocada de muchos milagros y providencias espaciales.

         El escapulario en su realidad concreta es todo un símbolo de realidades espirituales altísimas, es el símbolo de la protección especial de María con la que conseguimos con seguridad la salvación eterna. Como ella dijo a san Simón Stock, el que muera con el escapulario no se condenará; “se trata del más importante de todos los negocios y del modo de llevarlo a feliz término con seguridad”. “Reconozcan en este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad; vean en la forma sencilla de su hechura un compendio de modestia y candor; vean, sobre todo, en esta librea que visten día y noche significada con símbolo elocuente la oración con la cual invocan el auxilio divino; reconozcan, por fin, en ella la Consagración al Corazón sacratísimo de la Virgen Inmaculada” (Papa Pío XII). Imitando estas virtudes de la Virgen del Carmen y viviendo con fe y amor esta Consagración aseguramos la salvación eterna. Y porque es símbolo de todo esto besar el escapulario es besar a María.

         Hoy no concebimos a la Virgen del Carmen sin el escapulario como no concebimos una verdadera devoción a la Virgen del Carmen sin un aprecio y valoración del escapulario y sin una vivencia de las virtudes marianas que él simboliza.

         ¿Qué significa realmente, cofrade, devoto mariano, para ti el escapulario que llevas contigo? ¿Te empuja y estimula a amar y a confiar siempre más y más en María, Madre bondadosa? ¿valoras el escapulario en todo lo que significa y simboliza? ¿Ves en llevarlo la mejor forma de expresión de amor a María? ¿Reconoces en el escapulario el mayor privilegio de la Viren María, Madre del Carmelo?

         P. Román Llamas, ocd





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