En muchos libros suele haber un capítulo que destaca por algún motivo especial. Eso pasa con el capítulo VI de la Vida de santa Teresa, el libro de las misericordias de Dios para con ella; es un panegírico breve, pero denso, sobre san José y su devoción profunda a él. Una exposición sencilla de una de tantas misericordias de Dios para con ella, que le regaló por medio del glorioso Patriarca. Sus palabras, al tiempo que enseñanza y doctrina, son un surtidor frontal de su profundísimo amor a san José, de devoción sincera y verdadera, de deshacimiento de un corazón divinamente agradecido y apostólico: "quisiera persuadir a todos que fuesen muy devotos de este glorioso Santo".