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SAN JOSE EN LA LLAMA DE AMOR VIVA (10 de 11)

Por eso, no hay que tener por increíble que a un alma ya toda transformada en Dios y hallada fiel en el amor deje de cumplirse en esta fiel alma en esta vida lo que el Hijo de Dios prometió, conviene a saber: que si alguno le amase, vendría  la Santísima Trinidad en él y moraría de asiento en él (Jn 14,23), lo cual es  ilustrándole el entendimiento divinamente con la sabiduría del Hijo, deleitándole la voluntad  en el Espíritu Santo y absorbiéndola el Padre poderosa y fuertemente en el abrazo abisal de su dulzura. (n. 15).  

SAN JOSE EN LA LLAMA DE AMOR VIVA (9 de 11)

En esta herida de amor y embestimiento del Espíritu Santo por muy alto que llegue no llega ni puede llegar al estado perfecto de gloria, aunque por ventura por vía de paso acaezca hacerle Dios alguna merced semejante (N- 14). ¿Se refiere a santa Teresa que, describiendo la merced que le hizo Jesucristo dice: “es un secreto tan grande y una merced tan subida la que comunica Dios allí al alma en un instante, y el grandísimo deleite que siente el alma que no sé a qué lo comparar, sino a quien quiere el Señor manifestarle por aquel momento la gloria que hay en el cielo”? (7 M 2,3). Porque san Juan de la Cruz conoció los escritos de santa Teresa de Jesús.   Ver CE 13, con las notas.

SAN JOSE EN LA LLAMA DE AMOR VIVA ( 8 de 11)

Y como quiera que, en esta vida mortal, aunque esté en este centro que es Dios, no puede el alma llegar a Dios según todas sus fuerzas, siempre le queda movimiento y fuerza para más y no está plenamente satisfecha, no está en el más profundo centro, pues puede ir a más profundo centro de Dios que es cuando llega a la visión beatífica.

SAN JOSE EN LA LLAMA DE AMOR VIVA (7 de 11)

Ya en la Subida del Monte Carmelo, libro 1, cp. 11-13 habla explícitamente de la unión perfecta con Dios: “El estado de esta divina unión consiste en tener el alma según la voluntad en total transformación en la voluntad de Dios, de tal manera que no haya en ella cosa contraria a la voluntad de Dios, sino que en todo y por todo su movimiento sea voluntad solamente de Dios” (1 Sub 11,2) “pues si esta alma quisiese alguna imperfección que no quiere Dios. no estaría hecha una voluntad de Dios, pues el alma tiene voluntad de lo que no la tiene Dios.  Luego claro está que para venir el alma a unirse con Dios perfectamente por amor y voluntad ha de carecer primero de todo apetito de voluntad, por mínimo que sea; esto es, que advertida y conocidamente no consienta con la voluntad en imperfección y venga a tener poder y libertad para poderlo hacer en advertirlo” (1 Sub 11,3, cfr 2 Sub 5,3).  

SAN JOSE EN LA LLAMA DE AMOR VIVA ( 6 de 11)

Las cuales, dice, acaecen y hieren                    ¡De mi alma en el más profundo centro! “Porque en la sustancia del alma, donde ni el centro del sentido ni el demonio puede llegar, pasa esta fiesta del Espíritu Santo; y, por tanto, tanto más segura, sustancial y deleitable cuanto más interior ella es, porque cuanto más interior es, es más pura, y cuanto hay más de pureza, tanto más abundante y frecuente y generalmente se comunica Dios. Y así es tanto más el deleite y el gozar del alma y del espíritu, porque es Dios el obrero de todo sin que el alma haga de suyo nada… Su negocio es ya solo recibir de Dios, el cual solo puede en el fondo del alma, sin ayuda de los sentidos, hacer obra y mover al alma en ella. Y así todos los movimientos de tal alma son divinos, y aunque son suyos, de ella lo son porque los hace Dios en ella con ella, que da su voluntad y consentimien...

SAN JOSE EN LA LLAMA DE AMOR VIVA ( 5 de 11)

Y así en esta llama siente el alma tan vivamente a Dios y le gusta con tanto sabor y suavidad que dice:                      ¡Oh llama de amor viva,                      Que tiernamente hieres! Cuando parece que ya está dicho todo lo que se refiere a esta transformación de amor nos viene ahora con la herida de amor. “Esto es: con tu ardor tiernamente me tocas. Que por cuanto esta llama se llama de vida divina, hiere al alma con ternura de vida de Dios y tanto y tan entrañablemente la hiere y enternece que la derrite en amor, porque se cumple en ella lo que dice la Esposa en los Cantares, que se enterneció tanto que se derritió y así dice allí: Luego que el Esposo habló, se derritió mi alma (5,6); porque el habla de Dios, es el efecto que hace en el alma”. (n. 7)  ...

SAN JOSE EN LA LLAMA DE AMOR VIVA (4 de 11)

Y este es el lenguaje y las palabras que trata Dios con las almas purgadas y limpias, todas encendidas. Y estas palabras como dice el mismo Jesús por san Juan (Jn 6,64) son espíritu y vida, las cuales sienten las almas que tienen oídos para oírlas, que son las almas limpias y enamoradas, “a las que no son así, no pueden gustar el espíritu y vida de ellas antes les hacen sinsabor. De esas almas limpias y enamoradas era san Pedro, que dice al Señor  Dónde iremos, Señor, que tienes palabras de vida eterna  (JN 6,69) Y la Samaritana que olvidó el agua y el cántaro por la dulzura de las palabras de Dios (Jn 4,28). (n. 5-6). 

SAN JOSE EN LA LLAMA DE AMOR VIVA (3 de 11)

En este breve prólogo resume lo que luego irá detallando en el comentario de la 1ª canción. Y en este encendido grado se ha de entender que habla el alma aquí, y tan transformada y calificada interiormente en fuego de amor, que ya no solo está unida en este fuego sino que hace su viva llama en ella y ella así lo siente y así lo dice en estas Canciones con íntima y delicada dulzura de amor, ardiendo en su llama .

SAN JOSE EN LA LLAMA DE AMOR VIVA (2 de 11)

Que aunque  en las Canciones que arriba declaramos , hablamos del más perfecto grado de perfección a que en esta vida se puede llegar, que es la transformación en Dios, todavía estas Canciones  tratan del amor ya calificado y perfeccionado en este mismo estado de transformación, porque aunque es verdad que lo que estas y aquellas dicen todo es un estado de transformación, y no se puede pasar de allí en cuanto tal, pero puede con el tiempo y ejercicio calificarse y sustanciarse mucho más el amor, bien así como , aunque habiendo entrado el fuego en el madero le tenga transformado en sí y está ya unido con él, todavía afervorándose más el fuego y dando más tiempo en él, se pone mucho más candente e inflamado  hasta centellear fuego de sí y llamear” (LLa, 1ª 3).

SAN JOSE EN LA LLAMA DE AMOR VIVA (1 de 11)

           Cuando hablo de la grandeza de san José parto de estos tres principios.  1.       Su pertenencia al Orden hipostático de la Gracia, al que solo pertenecen Jesús, María y José en el grado ínfimo, pero el ínfimo en el grado superior está muy por encima del supremo en el orden inferior.  2.      Su santificación en el seno de su madre, en la que el Padre le mató el fomes peccati , toda la inclinación al mal. 3.      Su elevación al matrimonio espiritual en el que le llenó del Espíritu Santo, como a la Virgen María. De la Virgen María lo dice así de claramente san Juan de la Cruz: “ Tales eran (las obras) de la gloriosísima Virgen Nuestra Señora, la cual, estando desde el principio levantada a este alto estado, nunca tuvo en su alma impresa forma de alguna criatura, ni por ella se movió, sino siempre su moción fue por el Espíritu Santo” (3...

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (9 de 9)

Un aspecto muy concreto: los emigrantes Se contempla a la Sagrada Familia en otros aspectos, sacándolos de la semilla germinal del Evangelio, que las circunstancias de los tiempos hacen semejantes a los que vivió la Familia de Nazaret. En los tiempos que corremos ocupa un lugar destacado el aspecto de las familias emigrantes. Se trata de un fenómeno que ha adquirido proporciones mundiales. Por eso la Sagrada Familia, como primera familia que tuvo que emigrar a tierra extranjera, como lo hiciera muchos siglos antes la familia de la que ella procedía, se convierte en modelo e icono de todas las familias emigrantes. Así lo ha visto la Iglesia y lo ha pregonado por boca de sus representantes. Cada año dedica un día al emigrante y con esa ocasión o el Papa o la Congregación romana correspondiente, promulga un documento en el que siempre aparece la Sagrada Familia de Nazaret como ejemplar y modelo de las familias emigrantes. El último documento el publicado por el Papa Benedicto XVI ...

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (8 de 9)

Pero estas, podemos decir, que son palabras aisladas. Hay que aguardar hasta el siglo XVII para que la Sagrada Familia como una entidad por sí misma, como unidad de vida y objeto de culto, veneración y devoción adquiera carta de ciudadanía y se universalice. A partir de este siglo, son cada día más los santos, suscitados por el Espíritu Santo, que centran en ella su atención y su alma para hacerla vida de su vida y objeto y fuerza de su apostolado, y surgen nuevas congregaciones religiosas, familias religiosas que toman su nombre y se consagran a la Familia santa de Nazaret, y crece y se desarrolla e intensifica  el culto, la veneración y la devoción a la Sagrada Familia y, con la fuerte y sentida veneración de la misma, se revaloriza en su aspecto salvífico y redentor el trabajo, y en este culto, veneración  y devoción se la contempla como el ideal y ejemplo de las virtudes cristinas familiares, hoy tan desvalorizadas y atacadas por los mismos que debían defenderlas y pr...

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (7 de 9)

Una semilla que se desarrolla Esta es la semilla sembrada por el Espíritu Santo, y trasmitida por los apóstoles, en el corazón de la Iglesia para que la guarde y la cultive bajo su guía y dirección. Esta es parte del depósito de la fe, trasmitida por los apóstoles, que fue creciendo en la Iglesia con la inspiración del Espíritu de Jesús, es decir, creció su comprensión cuando los fieles la han contemplado y estudiado en sus corazones (cfr Lc 2,19.51), cuando han entendido íntimamente las realidades espirituales que han experimentado y cuando la han predicado carismáticamente los obispos (DV 8)

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (6 de 9)

Cada uno de los Tres En el aspecto moral religioso, José es presentado como el hijo de David , el varón de María, justo, es decir, cabal, perfecto en todo, atado a la voluntad del Padre del cielo, apenas recibe una orden la pone en práctica. El Evangelio, lo presenta como el santo silencioso, ya que ni una palabra suya en el Evangelio, solo la de pronunciar el nombre de Jesús en el rito de la circuncisión, que vale por todas las palabras. No habla, pero hace, actúa.

LA SAGRADA FAMILIA EN EL EVANGELIO (5 de 9)

De la vida de Nazaret sólo recuerda dos hechos. En primer lugar, da a entender que la familia de Jesús, María y José son una familia en todo normal y corriente en todos los aspectos; familiar, laboral y religioso. De José dice que era artesano, carpintero, sin precisar nada más.