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SAN JOSE EN LA LLAMA DE AMOR VIVA (4 de 11)



Y este es el lenguaje y las palabras que trata Dios con las almas purgadas y limpias, todas encendidas. Y estas palabras como dice el mismo Jesús por san Juan (Jn 6,64) son espíritu y vida, las cuales sienten las almas que tienen oídos para oírlas, que son las almas limpias y enamoradas, “a las que no son así, no pueden gustar el espíritu y vida de ellas antes les hacen sinsabor. De esas almas limpias y enamoradas era san Pedro, que dice al Señor Dónde iremos, Señor, que tienes palabras de vida eterna (JN 6,69) Y la Samaritana que olvidó el agua y el cántaro por la dulzura de las palabras de Dios (Jn 4,28). (n. 5-6). 
“Y así estando esta alma, -San José-, tan cerca de Dios, que está transformada en llama de amor, en que se comunican el Padre, Hijo y Espíritu ¿Qué increíble cosa se dice que guste un rastro de vida eterna, aunque no perfectamente, porque no lo lleva la condición de esta vida? Mas es tan subido el deleite que aquel llamear del Espíritu hace en ella que la hace saber a qué sabe la vida eterna.  Que por eso llama a la llama viva, no porque no sea siempre viva, sino porque le hace tal efecto, que la hace vivir en Dios espiritualmente y sentir vida de Dios. No porque sea menester decir que sea vivo pues siempre lo está, sino para dar a entender que el espíritu y sentido vivamente gustaban a Dios hechos en Dios, lo cual es gustar a Dios vivo, esto es vida de Dios y vida eterna” (n.6).
        
P. Román Llamas, ocd

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