María está llena de gracia, como le dice el Arcángel Gabriel cuando le anuncia que va a ser la Madre de Dios, kejaritomene . En participio pasivo de perfecto para significar que lo que se le dio graciosa y llenamente en el principio se prolonga toda la vida. Y está llena de gracia desde el primer instante de su Concepción Inmaculada, hasta tal punto que no queda en ella el menor resquicio por donde pueda entrar en ella el más mínimo pecado. Toda siempre y plenamente de Dios. El Espíritu Santo la poseyó y la guio totalmente desde siempre. Esta llenez de gracia es lo que celebramos y de lo que nos alegramos y gozamos en lo más íntimo de nuestro ser en la Fiesta de la Concepción Inmaculada de María. la Purísima, la toda Hermosa, la sin pecado, la pan Agia=la toda Santa. San José también estuvo lleno de gracia desde el momento en que Dios lo purificó y lo limpió del pecado original ...