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EL SUEÑO DE SAN JOSÉ ¿Por qué en sueños? (3 de 5)


En el Nuevo Testamento, de una manera explícita sólo San Mateo afirma que la revelación o la voluntad de Dios se manifiesta mediante los sueños, siempre con la misma fórmula 6"J Ð<"D, en sueños. Sólo San Mateo, porque los textos del libro de los Hechos en los que San Lucas narra una manifestación de Dios a Pablo en Troade, Corinto y Jerusalén, dice que fue de noche, sin mencionar para nada la fórmula en sueños (Act 16,9; 27,23; 23,11; 18,9). Lo que nos hace pensar que en el Nuevo Testamento de noche o en sueños más que un sentido material tiene un sentido simbólico.

Usa la misma expresión cuando el ángel del Señor avisa a José que huya a Egipto (Mt 2,13) y cuando le manda, de parte de Dios, que vuelva de Egipto (Mt 2,1); cuando los magos son avisados en sueños que vuelvan por otro camino (Mt 2,12); finalmente cuando la mujer de Pilatos mandó a decirle, cuando estaba juzgando a Jesús, que había sufrido mucho en sueños a causa de él (Mt 27,19). Lo que significa que estamos ante una fórmula estereotipada para dar a entender que se trata de un aviso o manifestación venida de lo alto.

O quiere decir con esa fórmula que el sopor del sueño, la noche, el silencio de la noche es el clima apto para recibir los mensajes de Dios; como dice un autor: “Apareció el ángel en sueños porque la mente está más apta para los coloquios divinos en el silencio nocturno” (Casterus, Summa Josephina, XLIV)).


P. Román Llamas, ocd



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