En el Nuevo Testamento, de una manera
explícita sólo San Mateo afirma que la revelación o la voluntad de Dios se
manifiesta mediante los sueños, siempre con la misma fórmula 6"J Ð<"D, en sueños. Sólo San Mateo, porque los textos del libro de los Hechos en
los que San Lucas narra una manifestación de Dios a Pablo en Troade, Corinto y
Jerusalén, dice que fue de noche, sin mencionar para nada la fórmula en sueños
(Act 16,9; 27,23; 23,11; 18,9). Lo que nos hace pensar que en el Nuevo
Testamento de noche o en sueños más que un sentido material tiene un sentido
simbólico.
Usa la misma expresión cuando el ángel del
Señor avisa a José que huya a Egipto (Mt 2,13) y cuando le manda, de parte de
Dios, que vuelva de Egipto (Mt 2,1); cuando los magos son avisados en sueños
que vuelvan por otro camino (Mt 2,12); finalmente cuando la mujer de Pilatos
mandó a decirle, cuando estaba juzgando a Jesús, que había sufrido mucho
en sueños a causa de él (Mt 27,19). Lo que significa que estamos ante
una fórmula estereotipada para dar a entender que se trata de un
aviso o manifestación venida de lo alto.
O quiere decir con esa fórmula que el
sopor del sueño, la noche, el silencio de la noche es el clima apto para
recibir los mensajes de Dios; como dice un autor: “Apareció el ángel en sueños
porque la mente está más apta para los coloquios divinos en el silencio
nocturno” (Casterus, Summa Josephina, XLIV)).
P. Román Llamas, ocd

Comentarios
Publicar un comentario